Orientaciones para el profesorado para alumnos con dislexia
La
dislexia presenta como característica fundamental una dificultad para la
adquisición y uso de la lectura y la escritura. Los problemas que habitualmente
suele presentar este alumnado en el aula se concretan en distintas áreas:
pensamiento, habla, lectura, escritura, deletreo y/o dificultad para manejar
símbolos matemáticos. Se trata de un importante factor que fomenta el abandono
o absentismo escolar y la más frecuente de las dificultades en la lectura y el
aprendizaje.
La
dislexia suele estar asociada al trastorno del cálculo y de la expresión
escrita. También son frecuentes problemas de atención, que pueden ir
acompañados de impulsividad. A su vez, pueden aparecer problemas emocionales y
de conducta. En la etapa de Secundaria las dificultades específicas que pueden
observarse son:
-
Dificultad en la
mecánica lectora o en la exactitud (silabeo, repeticiones, confusiones,
inversiones…).
-
Omisión de
palabras cortas.
-
Tendencia a la
sustitución de palabras por palabras próximas a nivel semántico.
-
Lentitud en el
descifrado y dificultad en la comprensión.
-
Dificultad en la
transcripción escritora (copia, dictado, expresión escrita.
-
Dificultad en el
aprendizaje formal, no natural, de otra lengua.
-
Dificultad en la
memorización a corto plazo, en la concentración y la atención debido a fatiga y
sobrecarga en el trabajo por compensación.
-
Dificultad en la
comprensión de concepto espacio-temporales.
Para
intervenir adecuadamente es necesario que el profesorado, que esté en contacto
con este tipo de alumnado, esté concienciado e informado sobre cómo hacerlo.
Conviene que conozcan las características, dificultades y habilidades que
puedan presentar. A partir de esta información, es aconsejable tener presentes
las siguientes PAUTAS PARA OPTIMIZAR EL PROCESO DE APRENDIZAJE:
GENERALES
o Individualizar
el trato y adaptarlo a las
necesidades de cada estudiante en particular. Puede ser aconsejable utilizar
esquemas visuales, trabajar con agenda, incorporar un calendario en el que
aparezcan anotadas fechas importantes (entrega de trabajos, exámenes…), etc.
o Fomentar la
coordinación entre el profesorado
de estos estudiantes y los/as tutores/as de los mismos, creando adaptaciones
curriculares (en el caso en que sea necesario) y favoreciendo el contacto
periódico entre ellos.
o Presentar la información a través de diferentes canales
(oral y escrito). Buscar refuerzos visuales o auditivos para trabajar los
contenidos de las diferentes materias.
o Apoyo
motivacional, recordándole que sus
dificultades no tienen por qué impedir su proceso de aprendizaje. Es importante
crear un clima de aula en el que el alumno/a se sienta seguro/a y confiado.
DENTRO DEL AULA
o Facilitar
apuntes con antelación, para poder
seguir la clase sin perder información. Proporcionar esquemas y material que
ayuden a en la organización y en la planificación del estudio.
o Comprobar que el alumno/a ha comprendido el material escrito que va a manejar. Se le debe
explicar verbalmente.
o Ofrecer apoyos en tareas de alta dificultad, como pueden ser
comentarios de texto, toma de apuntes, aprendizaje de una segunda lengua…
o Evitar que el alumno/a escriba mientras se atiende a una explicación o en el
último momento.
EN LOS EXÁMENES
o Facilitar apoyo
individualizado para asegurar
la comprensión de las preguntas del examen y su correcta realización. Ayudar en situaciones de bloqueo emocional durante el examen.
o Ayudar y apoyar
en la comprensión de términos
que puedan aparecer en el examen. Si lo requiere el alumno/a, se le puede leer
en voz alta para facilitar la comprensión.
o Conceder un
tiempo extra para la realización de
los exámenes y actividades de lectura y escritura.
o Plantear
alternativas al examen escrito, como
el examen oral o aclaraciones en el exámen escrito.Cuando las pruebas sean
escritas, se debe asegurar que el alumno/a haya comprendido el enunciado de
todas las preguntas.
o Evitar, en la medida de lo posible, la realización de más de un examen por día o muy
seguidos.
o Revisar las
respuestas finales para comprobar
que el alumno/a no haya olvidado responder ninguna.
o Tolerar, a la hora de corregir las pruebas, errores de la lengua escrita y valorar el contenido de las respuestas
y no tanto la grafía y la ortografía.
ENSEÑANZA DE SEGUNDA LENGUA
o Señalar los
objetivos mínimos de cada tema a
nivel de vocabulario y gramática.
o Reducir, en la medida de lo posible, la cantidad de vocabulario.
o Permitir la transcripción
fonética de las palabras (orange-oranch),
priorizando la integración oral.
o Permitir tener a
la vista, en clase y en los exámenes, las fórmulas de estructuración gramatical de las frases (sujeto + verbo
+ adjetivo + nombre) y esquemas de distintos tiempos verbales (p.ej. Futuro: pronombre personal + will +
infinitivo).
o Comprobar si en los exámenes si el estudiante ha
entendido el texto.
o Permitir evaluaciones
basadas en su mayoría en el componente de expresión oral que el de lectura o escritura.
MÉTODOS DE ESTUDIO
Es importante hacer que el alumno/a conozca y elija los métodos de estudio que
favorezcan su aprendizaje y su aplicación en el aula para desarrollar
estrategias y hábitos de estudios que le permitan ser más autónomo/a.
Con la intención de que el alumno/a comprenda
eficazmente los contenidos, es aconsejable informarle sobre qué estrategias de
comprensión lectora debe poner en funcionamiento ANTES, DURANTE y DESPUÉS de la
lectura:
ANTES DE LA
LECTURA


DURANTE LA
LECTURA





DESPUÉS DE LA
LECTURA





Referencias
La dislexia: Guía para profesores. CINTECO. Psicología clínica y Psiquiatría.
Recuperado de: www.cinteco.com
Desconocimiento de las Estrategias
de Comprensión Lectora (11 de abril de 2011). Recuperado de: www.ladislexia.net
Guía de Orientación a los tutores y
profesores de estudiantes con Dificultades de Aprendizaje y Dislexia. Servicio de Asistencia Estudiantil. Universidad de
Granada. Recuperado de: www.ugr.es
Ana de la LLave
Alumna en Prácticas del Master de Secundaria
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